Alfonso Rojo: “Decálogo para aspirante a progre, asustado porque Sánchez lo mete en la fachosfera”
  • hace 2 meses
A mi, me la trae floja.
Me importa un comino el argumentario de La Moncloa y lo que repitan como loros los periodistas y tertulianos amarrados al ‘pesebre sanchista’.
Por pasar, paso hasta de lo que se escribe sobre mi en redes sociales, pero soy consciente de que no todo el mundo tiene la piel tan gruesa.
Así que si es usted un alma sensible y le duele que El País, TVE, RNE, LaSexta y resto de medios adictos al régimen le insulten y Sánchez le encasille en la ‘fachosfera’, le explico aquí en forma de decálogo lo que tiene que hacer para evitarlo.
Son normas muy sencillas:
Para empezar, debe dar por supuesto que España fue un invento de Franco, eludir el término y usar como sucedáneo ‘Estado’ o ‘País. Obligatorio sostener que Imperio Español y la Conquista de América fueron un genocidio, puro exterminio indígena.
Segundo, es esencial utilizar ‘lenguaje inclusivo’ y hacer circunloquios del tipo ‘diputados y diputadas’ o ‘jóvenes y jovenas’. No es preceptivo, pero ayuda, meter la letra ‘A’ a mansalva en las terminaciones, aunque no se exige todavía lo de crimínala o albañila.
Tercero, hay que asumir como si fuera el catecismo que la Seguridad Social, las extras, las vacaciones pagadas, los hospitales y la enseñanza pública son creaciones del PSOE.
Cuarto, no es obligatorio casarse con el vecino del mismo sexo, pero tiene que tener muy claro que la homosexualidad es moralmente superior.
Quinto, clave sostener que el dinero público, el que sale de nuestros impuestos, no es de nadie y en el peor de los casos, es de Pedro Sánchez.
Sexto, creer a pies juntillas que el golpista Puigdemont es un demócrata perseguido por el Estado español, el etarra Otegi un hombre de paz; el chavista Maduro un progresista y los violadores de Hamas luchadores por la libertad.
Séptimo, que exigir control en las fronteras y una inmigración ordenada y racional es de racistas.
Octavo, vital la tesis de que estamos a punto de sufrir un Apocalipsis por el Cambio Climático y que los agricultores y ganaderas que protestan con sus tractores contra la ruina que les imponen al alimón Bruselas y el Gobierno Sánchez, son unos facinerosos ultraderechistas sin escrúpulos.
Noveno, ser un fan del cine español, defender que Almodóvar supera a Kubrick, que Almudena Grandes es mejor que Cervantes y que ‘Zorra’ es un canto a la libertad casi al nivel del
‘Imagine’ de John Lennon.
Décimo, llamar Girona a Gerona, Ourense a Orense y Lleida a Lérida, dejando patente que las partes -Cataluña, Pais Vasco, Galicia etc- son superiores al todo, que es España. Y que si un padre pretende que sus hijos estudien en español, hay que correrlo a pedradas.
Dicho esto, sólo subrayar que tengo ya las pelotas negras del humo de mil combates periodísticos y que me resbala, como les debería resbalar a todos ustedes, lo que digan o lo que me llamen estos soplagaitas.
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