Alfonso Rojo: “Al PSOE de Sánchez y a sus mariachis periodísticos les crecen los enanos”

hace 3 meses
No está todo perdido.
Conste que la cosa pinta fatal, pero hay signos que permiten albergar cierta esperanza de que esta España nuestra no acabe convertida en una versión europea, obesa y con Seguridad Social de la Venezuela de Maduro.
Para disgusto del socialista Sánchez, de Bolaños y los enchufados del PSOE, el juez García Castellón ha elevado al Tribunal Supremo la implicación de Puigdemont y Marta Rovira en el ‘Caso Tsunami’ y pide que se les impute por indicios serios de terrorismo.
La Sala Tercera del Supremo ha pegado un revolcón el fiscal general del Estado, el sanchista Álvaro García Ortiz, y anula el ascenso a la máxima categoría de Dolores Delgado, la novia del ex juez Garzón que ejerció de ministra de Justicia de Sánchez.
Los magistrados del Contencioso Administrativo entienden que promocionar a dedo a la autora del ‘Marlaska es maricón’, es una ‘desviación de poder’.
Dieciocho fiscales del Supremo acusan por escrito a su jefe de no protegerlos frente al lawfare, pactado por el PSOE con los golpistas catalanes, porque en la práctica -como saben y aprovechan a la perfección chavistas, peronistas, sandinistas y otros facinerosos parecidos- supone dar a los delincuentes vara alta para apalear a los jueces.
Y como guinda del pastel, este miércoles inició el Parlamento Europeo un debate sobre los peligros que entraña para la Democracia la apestosa Ley de Amnistía apañada entre el Gobierno Frankenstein y los enemigos interiores de España.
Sostengo la tesis de que los bien pagados y vagos europarlamentarios nunca hacen nada más allá de ponerse morados de dietas y cenas con trufa, pero no me digan que a Sánchez, el PSOE y sus mariachis periodísticos no se les debería caer la cara de vergüenza, viendo a la Unión Europea discutir en público si el Gobierno de España se pasa el Estado de derecho por la entrepierna.
Y ya lo último y más importante.
Los ‘indignados’, desafiando los botes de gas, las pelotas de goma y los porrazos de los histéricos ‘robocops’ de Marlaska, vuelven por vigésima noche consecutiva a la madrileña calle Ferraz, para gritar ‘traición’ ante la sede del PSOE y corear hasta desgañitarse eso de ‘¡Pedro Sánchez, hijodeputa!’.
¡Ndongo vive, la lucha sigue!

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